Hernán Cattáneo en Forja: Córdoba ya es su casa

Escrito por el 7 noviembre, 2018

Fuente: cordobabeat.com

Hernán Cáttaneo cerró en Forja otra doble fecha que quedará en el recuerdo de muchos/as. Música, mística, producción de alto nivel y un Cattáneo que demostró porqué es distinto al resto.

El filósofo y escritor francés Émile-Auguste Chartier escribió en uno de sus ensayos que el tiempo “es interminable para el que desea”. Se desprende de esa frase que mientras más aumenta el tiempo, más aumenta el deseo y con ello también la ansiedad, la intranquilidad, las expectativas.

Los casi 8 meses de espera para la doble fecha que Hernán Cattaneo iba a realizar en Córdobadespués de que se anunció oficialmente fueron construyendo con el tiempo un aura de misterio junto con impaciencia que, a medida que se acercaba el día, iba creciendo proporcionalmente. Es de esperar, claro, que también aumenten las expectativas sobre lo que se esperaba para estos eventos, sumando también la experiencia del 1 y 2 de diciembre del 2017.

Con ambas noches concluidas, ya se puede afirmar con tranquilidad y algo de satisfacción que las expectativas fueron superadas. Hernán enamoró a las 18.000 personas presentes con dos selecciones musicales que se podía ver (escuchar) que habían sido cuidadosamente preparadas y curadas. En el costado de la producción, el nivel superó a la doble fecha del año pasado, con una máxima atención en los puntos críticos, una apuesta superadora en lo estético y el refuerzo de la idea de que se producía un evento internacional y no una fiesta local. Tanto Hernán como BNP se esforzaron en demostrar que el foco estaba puesto hasta en el más mínimo detalle. A continuación, la crónica de las dos noches al estilo Córdoba Beat.

Día 1: con el progressive como bandera

Mucha de la expectativa para el primer día estaba puesta en qué tipo de set iba a presentar Cattáneo. En la doble fecha del 2017 había planteado una atmósfera más progressive para el viernes y una más cercana a la oscuridad del techno para el sábado. Algo lo hacía intuir a uno que este año sería igual o al menos similar y promediando la noche pudimos confirmarlo, al menos lo que correspondía al primer día.

El inicio del set (23.30 horas puntual), con un intro mix de Kevin Di Serna (más vocales de Jim Morrison), ya anticipaba una noche con una fuerte carga melódica. Lo confirman tracks que sonaron como “Colle – Alysia”“Lanvary – Balearis” o “Aaron Ahrends – Eyes Closed”. Claro que la profundidad característica del “groove Cattaneo” estuvo presente, pero se notaba un patrón musical que priorizaba las frecuencias medias y altas, además de la presencia de un kick constante pero que no era el protagonista de la noche. Las atmósferas que creaba se alineaban con un estado más onírico que real por las ráfagas extensas de sonidos melódicos, casi sinfónicos por momentos. La secuencia de tracks fue aumentando en relleno y en carga sonora, para pasar por algunos momentos de oscuridad pero que fueron excepciones en la noche.

El resto ya es historia conocida, porque estuvo presente el sello “Hernán Cattaneo”: prácticamente toda la noche entre los 122 y 123 bpm, mezclas extensas, medido uso de los efectos y el groove infaltable. Una de las perlitas de la noche fue cuando pinchó el Baunder Bootleg de Estroe vs Depeche Mode – World In My Eyes, repitiendo la referencia a la banda británica de los ‘80 que había hecho en el 2017 (luego sucedería el sábado también).

Párrafo aparte merece la fiesta en sí misma. El impacto visual apenas se entraba a Forja era ineludible. Un escenario 360°, con Hernán en el centro y como principal protagonista, fue el rasgo distintivo de una presentación estética de otro mundo, que se completó a la mitad de la noche cuando ese escenario giró sobre su propio eje para que todos y todas pudieran verle la cara al DJ n°1 de Argentina. Las visuales estaban dispuestas de forma tal que generaba una especie de marco rectangular, lo que producía un efecto de vórtice que se perdía en el horizonte. Se podía notar que había sido minuciosamente pensado.

Día 2: bailar en la oscuridad

El segundo día se veía venir bien arriba. Hernán ya se había despedido el viernes con un guiño gestual: “esto sigue mañana”. Y continuó, porque podríamos juntar los sets y dilucidar una increíble fiesta de más de diez horas. Después del warm up de Alejo González y el B2B de Nick Varon y Mariano Mellino, llegó Cattaneo a las 23.30 también puntual. Otra vez unas vocales al comienzo, otra vez arrancaba la nave con esos kicks profundos que envolvieron a las casi diez mil personas que habitaban Forja. Esta vez levantó vuelo más rápido: en un instante sonoro y volátil nos tuvo rebotando a 122, a 123 bpm. Siempre con su sonido, con su sutileza de mezclas que te permite relajarte y pensar: “que bien, estoy acá”.

Al rato sorprendió a todos con la voz de Robert Smith, cantante de The Cure, envuelta en luz azul y roja, en un alucinante remix de “At Night”. Algunos creyeron, en un momento álgido de la noche, reconocer “el estilo” de las vocales de Daft Punk. El tech se asomó en varias instancias, con esos hi hats bien marcados, y nos hizo transpirar. Y por supuesto, no faltaron los tracks de cordobeses, como “Airwave” de Ezequiel Arias, o remixes de tracks cordobeses, como Funkstate & Marea Neagra – Underground is Calling (After Burn Remix), que dejaron en claro que acá hay una movida y que hay que valorarla.

Las luces, el escenario, el sonido, todo estaba enmarcado en una gran producción. No por nada el DJ argentino habló con Córdoba Beat y dijo que las fiestas del 2017 fueron las mejores que hizo en su vida y que las de este año “iban más para arriba”. Se podía bailar, se podía escuchar. Habrá cosas para mejorar, siempre; pero la fiesta fue única.

Como en la noche de viernes, los papelitos estallaron a los tres cuartos de noche. En ese momento el clima ya era óptimo, ya se podía sentir que iba a ser otra noche más para la historiaHernán Cattaneo ya nos tenía a todas las personas entregadas al baile. Mezclaba los temas más activadores que ya había adelantado en algunos de sus Resident semanales. Nos regalaba los climas que se había imaginado, que erizaban la piel.

Párrafo aparte para la última hora del set, donde aparece esa mezcla entre dar lo mejor y comenzar a despedirse. ¿Con qué iba a cerrar este año? La pregunta se vivía en la previa de los shows, pero no durante. Mientras tanto, sonó Maceo Plex (remixando a Der Dritte Raum) y elevó a más de uno. Las piernas no querían parar, pero ya pasaban factura. Bomba tras bomba (históricas y más nuevas, como el remix de “Me llama una voz” ) fueron sonando y desafiando al público que reaccionaba con euforia y le sacaba sonrisas a un Cattaneo que se notaba contento, que se sentía en casa.

Y llegó el primer cierre con el track de Nick Warren, “Buenos Aires” (¿un guiño para el año que viene?) y después vino Depeche Mode, con “I Feel Loved”. Una caricia al alma, una despedida cariñosa, un gracias por tanto. “Cuando era chico le pasaba música a mis amigos para ver si sentían lo mismo yo”, cuenta siempre Cattaneo. Si lo que buscaba era que nos sintamos bien y que nos fuéramos felices, lo logró. Y quedará esperar al año que viene, porque este evento llegó para quedarse. Será la cita anual que esperaremos con ansias en Córdoba… y en toda la Argentina.

La confirmación de que Hernán en Córdoba se siente en casa

Esta doble fecha en Forja no sólo fue una caricia al alma para todos los cordobeses y la gente de otras ciudades y países que se acercaron, sino que sirvió para confirmar que Hernán Cattáneo, en Córdoba, se siente en casa.

Pero no sólo por palabras o frases, como ya había anticipado en la entrevista exclusiva con Córdoba Beatprevio al show. Sino que, esta vez, lo pudimos apreciar con nuestros propios ojos. Vimos a un Hernán más suelto que en el 2017. Como si para esta ocasión se hubiera parado frente al espejo de su habitación de hotel antes de salir para Forja y hubiera dicho: “Bueno, ahora sí lo voy a disfrutar”. Se lo notó relajadojugó con la gente en las bajadas y subidas, sonrío frecuentemente e incluso se paró a observar las caras del público que estaba cercano a la cabina y los saludaba y señalaba, como queriendo transmitirles un “veo que lo estás disfrutando igual que yo”.

No queríamos dejar de pasar este detalle por alto porque, si bien sabemos de su amor hacia Córdoba (como cuando dijo a Córdoba Beat que tenía “una historia con Córdoba”), este fin de semana se pudo ver a un Hernán Cattaneo feliz, con una sonrisa en la cara, pudiendo disfrutar de su fiesta, lejos de las presiones de tener que hacer todo bien. La producción estuvo a la altura, el público supo comportarse, Hernán dio una clase de cómo hacer un set de música electrónica y se fue alegre de Córdoba. Ya lo sabíamos implícita y explícitamente, pero lo vamos a repetir nuevamente porque nunca va a estar de más: Hernán, Córdoba ya es tu casa.

 


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